El presidente de las Águilas Cibaeñas, Wilhelm Lawrence, advirtió sobre los riesgos que podría enfrentar la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) si continúa creciendo sin control el nivel de los salarios y las nóminas de los equipos.
Lawrence entiende que la pelota dominicana atraviesa una etapa en la que será necesario establecer mecanismos que permitan ordenar el mercado, especialmente ante el impacto de la agencia libre y el aumento de las exigencias económicas de los jugadores.
“Tenemos que recordar que no somos Grandes Ligas de Estados Unidos. Las entradas son limitadas en nuestro medio”, expresó durante una entrevista concedida al Listín Diario en el espacio Palco de Grandes Ligas.
El dirigente señaló que las diferencias entre el mercado dominicano y el de las Grandes Ligas deben ser tomadas en cuenta al momento de negociar contratos.
A su juicio, la preocupación no radica únicamente en lo que pueda cobrar una figura determinada, sino en el efecto que ese contrato puede generar sobre el resto del mercado.
“Cuando alguien te está pidiendo sumas extraordinarias donde tú sabes que es imposible crear las condiciones, tú tienes que tener ciertos controles”, sostuvo.
El efecto de los contratos excepcionales
Lawrence recurrió a una comparación arquitectónica para explicar cómo una contratación fuera de los parámetros habituales puede alterar las expectativas del mercado.
“Es como un paisaje donde tú ves 20 edificios del mismo tamaño y de repente tú ves esta torre que es 10 veces más grande y te saca el paisaje”, explicó.
En ese contexto mencionó el caso del lanzador Trevor Bauer, cuya llegada a la pelota dominicana con las Estrellas Orientales ha generado atención por el nivel económico de su contratación.
“De repente Trevor Bauer crea un edificio que parece al Empire State de Nueva York”, señaló Lawrence.
Sin embargo, advirtió que una negociación de ese tipo no necesariamente puede convertirse en referencia para el resto de los jugadores.
“No podemos nosotros ahora empezar a fabricar 25 edificios más que van a tener eso porque no tenemos los fondos”, agregó.
Debate sobre un posible límite salarial
La contratación de Bauer ha motivado especulaciones sobre el monto que podría recibir durante su participación en LIDOM, con versiones que señalan cifras superiores a los 60 mil dólares mensuales.
El tema también ha sido abordado por otras figuras del béisbol dominicano. Albert Pujols, en declaraciones recientes al mismo medio, planteó la necesidad de establecer algún tipo de tope salarial para evitar un crecimiento descontrolado de los gastos.
Lawrence considera que la liga debe analizar mecanismos que permitan mantener el equilibrio competitivo sin comprometer la estabilidad financiera de las franquicias.
Según explicó, el asunto ya forma parte de las conversaciones entre los presidentes de los equipos y otros actores vinculados a LIDOM.
Una advertencia a largo plazo
El presidente de las Águilas insistió en que el problema va más allá del costo individual de determinados jugadores.
Desde su perspectiva, si los equipos elevan sus nóminas a niveles que sus ingresos no pueden sostener, el impacto podría afectar la estructura completa del torneo.
“Si no enfrentamos esta situación, vamos a sufrir mucho en el futuro porque estamos destinados a que la liga hasta desaparezca”, advirtió.
Para Lawrence, el reto será encontrar un equilibrio entre atraer talento, responder a las nuevas condiciones del mercado y mantener la sostenibilidad económica del béisbol profesional dominicano.

